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Más
que de reforma, la Comisión europea prefirió hablar de “chequeo” de la
Política Agrícola Común (PAC) el 20/05/2008, al hacer públicas sus propuestas
de modernización y razonalización de dicha política.
Sin
embargo no cabe duda que bien se trata de reformar la PAC (o mejor dicho de
continuar la reforma iniciada hace varios años). Para convencerse de ello es
suficiente leer la lista de las medidas presentadas. Entre estas, destaca la
« disociación »
de las ayudas, concepto que significa
que los pagos dejan de estar vinculados a la producción (1). Por cierto, esta medida ya esta vigente.
Pero la Comisión europea propone de
extenderla a todos los sectores agricolas salvo escasas excepciones
(prima por vaca nodriza y prima por
ganado ovino y caprino, sectores en los que los estados miembros podrán
mantener los niveles actuales de ayudas asociadas) y adoptar un regimen de pago
único (RPU) que sustituíra los pagos aún vinculados a la producción por ayudas fijadas a tanto alzado. La reducción de los pagos directos se
realizará tambien por medio de la la
« modulación » cuyo objeto es
de transferir al Fondo de Desarrollo Rural unea parte de los creditos antes
asignados a las ayudas directas y asi « dotar a nuestros agricultores de las herramientas
necesarias para hacer frente a los nuevos desafíos », como el cambio
climático, la necesidad de una mejor gestión del agua y la protección de la
biodiversidad (2). Para
gestionar esos nuevos retos, la transferencia de pagos directos al presupuesto
de Desarrollo Rural deberá aumentar gracias a una reducción de los pagos
directos superiores a 5000 euros. La reducción representará 13 % de aquí a
2012 y dicho importe finanzara medidas de
Desarrollo Rural. Reducciones suplementarias se aplicarán a las grandes
explotaciones (una reducción suplementaria del 3 % para las explotaciones que
reciben más de 100 000 euros, del 6 % para las que reciben más de 200 000 euros
y del 9 % para las que reciben más de 300 000 euros). La « condicionalidad »
de las ayudas (estan supeditadas al
cumplimiento de normas en los ámbitos del medio ambiente, del bienestar animal y
de la calidad de los alimentos) y la
limitación de los pagos (los Estados miembros deberán aplicar un pago mínimo de
250 euros por explotación, o por una superficie mínima de 1 hectárea, o
ambos) completan esta primera serie de
medidas relativas a las ayudas directas.
Otras
propuestas del « chequeo » abarcan los instrumentos de mercado.
En primer lugar, la Comisión
propone suprimir el mecanismo de intervención ( compra de la producción excedente por parte de la administración) para el trigo duro, el arroz y la carne de porcino. La Comisión explica que la intevención « debe volver a su cometido
originario de ser una auténtica red de seguridad, especialmente ahora que
los precios de mercado se encuentran en buena situación »… y no de
proporcionar una renta.
Por lo que se refiere al barbecho obligatorio y a las
cuotas lácteas, La Comisión proponer de surprimir el primero y de aumentrar
las segundas antes de su desaparición
en 2015, ya que la creciente demanda mundial no justifica el mantenimiento de
medidas “malthusianistas”. Sin embargo, quedará la posibilidad de
adoptar medidas especificas para ayudar
sectores en dificultad ( por ej. : productores lácteos o de carne de vacuno, ovino y
caprino en las regiones desfavorecidas) ya que los Estados podrán conservar un
10 % de sus límites presupuestarios nacionales para pagos directos y
destinarlos a los sectores en cuestión.
A pesar de que los Estados esten practicamente
todos de acuerdo con la necesidad de reformar la PAC, las divergencias aprecen
en cuanto a los medios.
Asi pués, los recortes en los pagos directos y la moduclación que
afectará en particular a las grandes explotaciones agrícolas no convence ni
Alemania que se preocupa por el futuro de las
explotaciones del este (pero tampoco el Reino Unido que se olvida de
su liberalismo tradicional para defender los intereses de los grandes
terratenientes…(lo que puede entenderse puesto que el gotha británico figura en
los beneficiarios de subvenciones agrícolas) (3).
Otros
países, entre ellos España, pero tambien Francia, Bélgica, Portugal, Eslovaquia, Luxemburgo, Italia, Irlanda, Polonia o
Letonia han abogado por que la revisión de la PAC no ponga en peligro la oferta alimentaria europea en
un momento de encarecimiento de los alimentos a escala mundial, ni el apoyo a
los agricultores o los ganaderos.
En un comunicado de prensa de 20/05, el Ministro francès de
agricultura, tras haber aprobado ciertos puntos del « chequeo » que
permiten reforzar la producción agrícola en Europa como la
instauración de herramientas de gestión de los riesgos climáticos y sanitarios
en el primer pilar de la PAC (4), o el mantenimiento de ayudas vinculadas a la
producción para sostener ciertos sectores frágiles, destaca que “algunos
puntos… no son aceptables” tal como los preve la Comisión : supresión del mecanismo de intervención, supresión demasiada rápida de las ayudas
acopladas a la producción, supresión de la cuotas lacteas con riesgo de
desestabilización del sector.
Cabe recordar que la PAC es una prioridad del programa de la futura Presidencia francesa de la
Unión Europea. Francia se propone defender “una política agrícola ambiciosa, capaz
de afrontar los retos del futuro”. Ahora bien, “el primer pilar principalemente…puede permitir responder a estos retos, a condición de
hacer evolucionar las principales herramientas en un sentido más equitativo y
más duradero”. Las negociaciones serán difíciles habida cuenta de las
diferencias de visión. Sobre todo, Francia, en su calidad de Presidente de la
Unión deberá velar por alcanzar un compromiso conforme al interés general y no
a sus propios intereses. La tarea será difícil para el país que más se ha
beneficiado de la PAC (5).
El contexto actual de escasez de materias primas y de alza de precios
puede influír en la evolución de los debates entre los Estados miembros.
Francia aboga que la crisis alimentaria mundial pone de manifiesto
que la Unión debe preservar su capacidad de producción, una opinión compartida
por España y otros países miembros. Pero otros defienden una visión muy
diferente. Los británicos, por ejemplo, consideran que en un contexto de alza de los precios agrícolas, la política
agrícola común ya no tiene objeto. Más, las subvenciones y las barreras
arancelarias agrícolas europeas contribuyen a los problemas actuales ya que
penalizan los países pobres y
mantienen artificialmente los elevados
precios.
Ese dilema tendra que solucionarse. ¿Pero de que manera ?
En una emisión radiofonica sobre la crisis alimentaria mundial, Edgar
Pisani, qui fue Ministro francés de agricultura de 1961 a 1966, proponía
recientemente de terminar con el monopolio de la Organización Mundial del
Comercio (OMC) como marco de reglamento de los problemas comerciales, de
vincular de manera rigurosa político agrícola y política alimentaria, de
considerar que el problema del hambre es el más peligroso para la seguridad
mundial, y de organizar el mundo en zonas homogéneas cuyos miembros apliquen
entre ellos normas correspondientes a su situación y normas externas de
intercambio que tengan en cuenta los equilibrios del mundo (6).
La Organización de las Naciones
Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) subraya la
necesidad de actuar urgentemente : « La subida de precios de los alimentos
está provocando graves privaciones y sufrimientos. Para una gran parte de los
800 millones de personas que ya padecen hambre crónica, el encarecimiento de
los alimentos puede resultar devastador. A ellos se han unido ya otros muchos
millones de personas que ahora no pueden comprar la comida que sus familias
necesitan para llevar una vida sana » (7)
1 - Nacida con el mercado común, la PAC fue caracterizada mucho tiempo
por la existencia de precios garantizados y de aranceles aduanueros que servió
a la agricultores europeos de resguardo contra
las fluctuaciones de los mercados internacionales. Esta política
permitió la autosuficiencia pero también fomentó un productivismo desenfrenado
ya que más se producía, más se vendía puesto que la Comunidad compraba los productos invendidos. Para mantener la
atractividad de los precios europeos, subvenciones colmaban la diferencia entre
el precio definido a nivel europeo y el precio real del mercado. El sistema
produció « montañas de mantequilla »
y « ríos de leche ». De ahí, reformas sucesivas para poner fin a la
evolución productivista.
2 – Comunicado de prensa de la Comisión
europea : « Alimentación
y agricultura: el «chequeo» modernizará la PAC y permitirá a los agricultores
responder a la creciente demanda »,
IP/08/762 de 20 de
mayo de 2008
3 – Ver en esta web la noticia breve – en francés - : la PAC
au secours des riches ?
4 - Los dos pilares de la Política Agrícola Común resultan
de las reformas de estos últimos años Las organizaciones comunes de mercados
(0CM) de los distintos sectores (p.ej.: cereales, oleaginosas, frutas y
hortalizas, carnes, vinos, etc…) constituyen el primer pilar cuya
caracteristica más conocida es la existencia de ayudas para compensar las bajas
de precio a la producción que acercan poco a poco los precios europeos de los precios mundiales. El segundo
pilar de la PAC es la política de desarrollo rural (p.ej.: acciones
agroambientales, ayuda a las zonas desfavorecidas, transformación y
comercialización de los productos agrícolas…)
5 - La PAC representa aún más de
un 40% del presupuesto comunitario. Por su parte España, fue el segundo
receptor en 2006.
6 – France Inter, le sept neuf du samedi, 31/05/2008
7
– Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura : Aumento de los precios de los alimentos : hechos,
perspectivas, impacto y acciones requeridas, Informe de abril de 2008 previo a la Conferencia de alto nivel sobre la seguridad alimentaria
mundial : los desafíos del cambio climáatico y la bioenergía, Roma, 3 – 5 de
junio de 2008
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