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La estrategia de Lisboa era
un programa plurianual cuyas ambiciones eran la conversión de
la Unión europea en la economía más competitiva del mundo y el
pleno empleo antes de 2010, objetivos que fracasó en alcanzar.
Enfrentados
a la dura realidad
de los resultados conseguidos, y a la crisis que malogra la economía
europea, los 27 Estados miembros examinaron, en su reunión de 25 y
26 de marzo de 2010, las propuestas de la Comisión que definen una nueva
estrategia para el empleo y el crecimiento para 2020. “Las reformas estructurales
son esenciales para lograr una recuperación sólida y sostenible y
preservar la viabilidad de nuestros modelos sociales” destaca el
documento final de la reunión, “Están en juego la creación de empleo y el
bienestar social. Si no actuamos, Europa perderá terreno”. Tras esta
constatación, los Estados se pusieron de acuerdo sobre los objetivos comunes
que deberán perseguir los países miembros y la Unión Europea.
Objetivos
- “aumentar hasta el 75% la
tasa de empleo de los hombres y mujeres de edades comprendidas entre los 20 y
los 64 años, incluso mediante una mayor participación de los jóvenes, los
trabajadores de mayor edad y los trabajadores de menor cualificación y
mejorando la integración de los migrantes legales”;
- mejorar las condiciones de la
investigación y el desarrollo, de modo que el nivel de inversión pública y
privada en este sector aumente hasta el 3% del PIB;
- reducir la emisión de gases de
efecto invernadero en un 20% con respecto a los niveles de 1990; aumentar
hasta el
20% la proporción de las
energías renovables en el consumo final de energía de los europeos;
y avanzar hacia un aumento del 20% en la
eficiencia energética (objetivo de los "tres veinte").
Los 27 reiteran tambien la oferta de la UE de adoptar una decisión para
avanzar hacia una reducción del 30% de las emisiones de gases de efecto
invernadero con respecto a los niveles de 1990, a más tardar en 2020,
como oferta condicionada con vistas a un acuerdo mundial y global para
el periodo posteriror a 2012, siempre que que otros países desarrollados se
comprometan a aplicar reducciones comparables de emisiones y que los
países en desarrollo contribuyan de manera adapatada a sus capacidades;
- mejorar los niveles de
educación (el Consejo Europeo fijará porcentajes numéricos en junio de 2010);
- promover la integración
social y, en particular, reducir la pobreza
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2010 “Año
europeo para la lucha contra la pobreza y la exclusión social”
Aunque la
Unión europea sea una de las zonas más desarrolladas del mundo, 79
millones de personas viven por debajo del umbral de la pobreza (60% de la
renta media en su país), o sea el 16% de la población de la Unión
Se
considera que el 19% de los niños corre el riesgo de ser probres.
8% de
los Europeos no consiguen salir de la pobreza a pesar del hecho de que tienen
un trabajo
A pesa
de que sea más importante en otras zonas del mundo, la extrema
pobreza, es decir, la imposibilidad de hacer frente a las necesidades básicas
(comida, agua potable, instalaciones sanitarias, cuidados médicos,
alojamiento y educación) afecta también a ciertas poblaciones de la
Unión Europea. Es el caso de los Rom en algunos países europeos.
Para fomentar
una toma de conciencia de este problema fundamental, la Unión Europea ha
dedicado un presupuesto de 17 millones de euros. Financiara acciones en
los Estados miembros como promoción de la integración, campañas de
concienciación y de información para luchar contra los prejuicios y las
discriminaciones.
Fuente:
comunicado del Parlamento Europeo de 15/02/2010
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Una solución:
¿una renta mínima en toda la Unión Europea?
Tras
haber constatado que los salarios mínimos son muy diferentes de un país
miembro de la Unión europea a otro, los diputados europeos estan
examinando la necesidad de elaborar una directiva marco a fin de
crear un nivel mínimo de ingresos en la Unión para combatir la
probreza.
El salario
mensual mínimo, así como el sistema de protección social, revela el
nivel de vida de un país. En la Unión Europea, varía de 1.641 € (en
Luxemburgo) a 123 € (en Bulgaria).
No hay consenso sobre la necesidad de crear
una renta mínima europea. Así pues, la Confederación Europea de Sindicatos
(CES), por ejemplo, se declara favorable a un ingreso mínimo, para luchar
contra la precariedad y proteger la dignidad humana, mientras
que la organización patronal europea Business Europe hace hincapié
en el crecimiento para crear empleos y en la "flexiseguridad".
El
Parlamento Europeo se prepara a debatir. Una propuesta de la diputada Ilda
Figueiredo sera debatida ante la comisión parlamentaria de asuntos
sociales el 24/04 y votada en junio, antes de remitirla al Pleno. Si se
adopta entonces, será ciertamente un progreso importante de la
"Europa social". Pero, suponiendo que se votase la propuesta en el
Parlamento, sería aún necesario superar la oposición de los Estados…
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Aplicación
Los objetivos comunitarios
se aplican en los Estados mediante objetivos nacionales que tienen
en cuenta sus situaciones respectivas. Dichos objetivos nacionales se
elaboraran en diálogo con la Comisión Europea a fin de comprobar la
coherencia con los objetivos comunitarios. Los resultados de este diálogo
seran examinados por el Consejo en junio de 2010. A continuación, los
Estados elaborarán programas nacionales de reforma que detallarán las
acciones decididas para aplicar la nueva estrategia. Por su parte, la
Comisión presentará al Consejo propuestas de medidas teniendo en cuenta
el hecho de que todas las políticas comunes, incluídas la política agrícola
común y la política de cohesión, deberá contribuir a la realización de la
estrategia.
Seguimiento y supervisión
Será el papel de la Comisión
Europea y del Consejo. Una vez al año, el Consejo Europeo evaluará
los adelantos realizados, tanto en la UE como en los Estados, teniendo
en cuenta en primer lugar el indicador de la mejora de la productividad y
basándose en los datos comunicados por la junta europea de riesgos sistémicos
sobre la evolución macroeconómica y la estabilidad financiera global.
El Consejo
Europeo examinará periódicamente las prioridades de la estrategia y
la evolución económica según un agenda ya conocido: en octubre
de 2010, examen de los medios que deben dedicarse a la investigación y el
desarrollo, a principios de 2011, examen de la política energética con vistas
a una reducción de las emisiones de CO2 y a una mayor seguridad en el
abastecimiento.
Coordinación económica reforzada
El fracaso de la estrategía
anterior no solo se puede imputar a la crisis económica sino tambien a una
ausencia de coherencia de las políticas económicas de los Estados
miembros. El comunicado del
Consejo lo sobrentiende cuando afirma la decisión “de reforzar” la
“coordinación económica global” y, para ello, utilizar los instrumentos
facilitados por el Tratado de Lisboa recientemente entrado en vigor: artículo
121 del TFUE para la UE-27, y artículo 136 TFUE para los Estados de la
zona euro. La Comisión debe, pues, presentar antes de junio de 2010
propuestas a este respecto.
Ciertamente hay urgencia y las
turbulencias actuales que padece la zona euro (no solo Grecia) abogan por la
creación de este “Gobierno económico” del que tanto se habla desde la
creación del euro sin concretizarlo. Queda por saber si los Estados consiguirán llegar a un acuerdo.
La estrategia debe aprobarse
formalmente en junio.
23/04/2010
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