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Las dificultades de aplicación del Protocolo sobre Irlanda del Norte

 

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Photo by Deniz Fuchidzhiev on Unsplash

 

Seis años después del referéndum que decidió la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el Brexit sigue siendo una fuente inagotable de problemas. Y de disputa entre la UE y el Reino Unido. El Protocolo acordado para  resolver el problema de la frontera norte irlandesa evitando una frontera dura en la isla, aparentemente no ha resuelto nada.
 

En octubre de 2021, la Comisión Europea propuso una serie de ajustes  para resolver los problemas  que se han planteado  en relación con la circulación de mercancías de Reino Unido a Irlanda del Norte. Se trataba de cuatro ámbitos clave :

  • Alimentos, fitosanidad y sanidad animal (cuestiones sanitarias y fitosanitarias) : los productos qui circulan de Reino Unido a Irlanda del Norte estan sujetos a certificación  y controles. Sin embargo, según la Comisión, los controles realizados por el Reino Unido fueron muy incompletos, por falta de la infraestructura y el personal necesarios.
  • Formalidades aduaneras:  los ciudadanos y  las empresas de Irlanda del Norte se quejan de la carga administrativa importante relacionada con trámites  y procesos aduaneros.
  • Medicamentos: conforme con  el Protocolo,  Irlanda del Norte sigue ajustándose a las normas de la UE y a la supervisión reglamentaria en el ámbito de los medicamentos. Pero este no es el caso del Reino Unido. Por consiguiente, se  plantean problemas para los medicamentos que se suministran a Irlanda del Norte via  o desde Gran Bretaña.
  • Lograr una mayor transparencia y asociar más ampliamente a las empresas, los grupos de la sociedad civil y las autoridades públicas de Irlanda del Norte.


Para responder a estas dificultades, la Comisión había propuesto varias medidas (por ejemplo, la creación de una «vía rápida» para la circulación de mercancías de Reino Unido a Irlanda del Norte). Se eliminarían hasta un 80% de los controles y un 50% de los trámites administrativos. Pero con la condición de que el Gobierno británico cumpla con sus obligaciones, es decir, que establezca puestos aduaneros y facilite un acceso pleno y en tiempo real a los sistemas informáticos. Pues es necesario garantizar que estos productos permanecerán en Irlanda del Norte y que no entrarán de forma fraudulenta en el mercado interior.


Pero las soluciones propuestas por la Comisión han permanecido... propuestas ya que el Gobierno británico decidió romper con el propio Protocolo. Las demandas británicas parecen incompatibles con los acuerdos del Brexit y el derecho de la Unión, en particular porque el Gobierno rechaza la competencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), prefiriendo un mecanismo de arbitraje. Sin embargo, la competencia del TJUE se explica por su papel  de interpretación de las normas de la UE que se aplican en el marco del Protocolo.

Trás varios meses de negociaciones infructuosas, el tono sube. En la actualidad, el Parlamento británico esta debatiendo un proyecto de ley que reescribe varias disposiciones del Protocolo. Su finalidad es facilitar los trámites aduaneros para las mercancías importadas del Reino Unido a Irlanda del Norte (reducción drástica de los controles). Se suprime la clausula que atribuye el control de la aplicación del Protocolo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Se prevé tambien la posibilidad de modificar otras clausulas (IVA, ayudas de Estado, etc.). Por supuesto, el Gobierno británico no consultó con la UE. En reacción a esa decisión unilateral, la Comisión Europea ha incoado varios procedimientos de infracción contra el Reino Unido por incumplimiento de partes importantes del Protocolo. Se suman a los procedimiento iniciados el 15 de marzo de 2021 por incumplimiento  de las normas de certificación. Los procedimientos de infracción pueden terminarse por un recurso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en caso de desacuerdo persistente.

 

Recapitulemos:
 

  1. Sigue el procedimiento abierto el 15 de marzo de 2021 por violación de las normas de certificación para la circulación de productos agroalimentarios (si el gobierno británico no responde en un plazo de dos meses, la Comisión puede interponer un recurso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea). Cabe recorder que la Comisión había decidido suspenderlo “con el fin de crear el espacio necesario para buscar soluciones conjuntas con el Reino Unido », en sus proprios terminos. Pero, los reiterados llamamientos del Parlamento Europeo, de los veintisiete Estados miembros de la UE y de la Comisión Europea para que aplicase el Protocolo, han sido inutiles. Como lo explica la Comisión « la falta de voluntad por parte del Reino Unido desde el pasado mes de febrero de entablar un debate significativo y el hecho de que se continúa trmitando el proyecto de ley sobre el Protocolo de Irlanda del Norte en el Parlamento del Reino Unido son claramente contrarios a cualquier cooperación constructiva ».
  2. Incumplimiento de las obligaciones en virtud de las normas sanitarias y fitosanitarias de la UE e Incumplimento por no haber proporcionado a la UE determinados datos estadísticos sobre el comercio de Irlanda del Norte (comunicado de prensa de la Comisión europea, 15 de junio de 2022)
  3. Incumplimiento de obligaciones en materia de aduanas, supervisión y control de riesgos aplicables a la circulación de mercancías entre Irlanda del Norte y Reino Unido. La consecuencia, según la Comisión, que da ejemplos concretos de ello, es un aumento « considerable del riesgo de contrabando a través de Irlanda del Norte".
  4. Ausencia de notificación de la transposición de la directiva de la UE por la que se establecen las normas generales de la UE en materia de impuestos especiales, que entrarán en vigor el 13 de febrero de 2023. Consecuencias para la UE : reducción de ingresos presupuestarios (impuestos especiales no recaudados o recaudados a un tipo inferior al de la UE).
  5. Ausencia de notificación de la transposición de las normas de la UE sobre impuestos especiales sobre el alcohol y las bebidas alcohólicas cuya transposición tendría que haberse realizado a más tardar en diciembre de 2021. Los impuestos no se recaudan o se recaudan a un tipo inferior al de la UE
  6. No se aplica la normativa de la UE relativa al impuesto sobre el valor añadido (IVA) para el comercio electrónico, a saber, One Stop Shop for Imports – IOSS. Se trata de la ventalilla única que permite a los proveedores y a las interfaces electrónicas que venden bienes importados que no superen los 150 EUR a compradores de la UE, declarar y pagar el IVA a través de las autoridades fiscales de un Estado miembro, en lugar de tener que registrarse en todos los Estados miembros en los que venden. Esto supone una reducción de ingresos presupuestarios para la UE (comunicado de prensa de la Comisión Europea, 22 de julio de 2022).
     


¿Que puede pasar?

El Gobierno de Boris Johnson ha utilizado ampliamente a la UE como chivo expiatorio de las  dificultades internas que padece.  No se sabe si su sucesor seguirá en la misma línea.  Pero, si no aplica el Protocolo, se expone a un procedimiento ante el TJUE, con la posibilidad de que se le impongan fuertes sanciones económicas ( una suma a tanto alzado y/o en multas diarias). Y la Unión Europea también podría imponer aranceles penalizantes para las exportaciones británicas a la UE con arreglo al mecanismo de solución de Diferencias previsto en el Acuerdo de Retirada
 

De momento, no se puede prever con certidumbre lo que puede occurir.  Pero un informe reciente de la Cámara de los Lores subraya el riesgo que las negociaciones entre el Reino Unido y la UE fracasen y llama a “reactivar el diálogo sobre el Protocolo para restaurar la confianza y las relaciones dañadas”.

 

 


Los problemas destacados por el informe de la Cámara de los Lores

 

El informe describe una situación de “festín o hambruna”, en palabras del ponente. Las empresas que dependen del comercio con el Reino Unido se convierten en perdedoras, especialmente las empresas más pequeñas que se ven afectadas "de manera desproporcionada" por problemas de burocracia, de recursos de personal, de costos y plazos de entrega. Por el contrario, las que se dedican a comercio transfronterizo y con la UE prosperan.
El informe se preocupa por la  divergencia normativa entre Reino Unido y la UE y teme que las empresas del Reino Unido se retiren del mercado de Irlanda del Norte. La ley proyectada por el Gobierno  no parece capaz de resolver los problemas y las empresas cuestionan  su factibiladad, en particular en cuanto a  la propuesta de establecer un régimen regulatorio dual que permitiría a las empresas decidir por sí mismas si cumplen con los estándares europeos o británicos.
Las empresas piden que se prorrogen las excepciones y los períodos transitorios para la aplicación de nuevas regulaciones de la UE, un canal aduanero específico (rápido) para los productos que se destinan a Irlanda del Norte y un acuerdo sobre las normas sanitarias y fitosanitarias entre el Reino Unido y la UE.



 

 

 

 

Jurisprudencia

 

  • Comentarios de sentencias del Tribunal de justicia de la Unión europea
  • Conclusiones de Abogados generales

 

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